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martes, 5 de abril de 2011

Un día diferente para el Señor Amos: ¡Qué caras!

Un día diferente para el Señor Amos, de Philip Stead y Erin Stead. 
Oceano Travesía, México, 2011.
Nuestra edición: A Sick Day for Amos McGee, Roaring Brook Press, New York, 2010.



Haz clic en la imagen para escuchar cómo leemos nosotros Un día diferente para el Señor Amos (en inglés).


Un día diferente para el Señor Amos es una obra hecha por amor al arte. Ganador de la Caldecott Medal 2011, rezuma un esfuerzo concienzudo, un talento notable y una forma de disfrutar de la vida que resulta contagiosa. Es el tipo de cosa que despierta una sensación de agradecimiento por el hecho de que siga habiendo gente dispuesta a embarcarse en este tipo de proyecto largo y meticuloso, a fuego lento. ¡Gracias!

En Un día diferente para el Señor Amos, los rostros dibujados a lápiz con una maestría increíble y el uso del color inyectan de vida al cuidador de zoo Amos McGee, a sus amigos animales y a su historia. Es una encantadora historia sobre la camaradería y el aprendizaje de la bondad mediante la imitación, con varios sub-argumentos visuales, con el pingüino con calcetines y un globo rojo como protagonistas, y una especie de vida paralela para los animales más pequeños, incluida su propia parada de autobús en miniatura y con muchísimos más detalles para disfrutar de ella una y otra vez. 

El texto
El encantador cuidador de zoo Amos McGee se levanta muy temprano todos los días y, después de desayunar avena y té, se monta en el autobús número cinco para comenzar un ajetreado día de trabajo en el zoo. Pero por muy ocupado que esté, siempre busca tiempo para jugar al ajedrez con el elefante, dejarse ganar por la tortuga en una carrera, sentarse tranquilamente con el tímido pingüino, limpiarle la nariz al alérgico rinoceronte y leerle a un búho que tiene tanta predilección por los cuentos como miedo a la oscuridad. 

Un día, Amos se despierta encontrándose mal y no puede ir a trabajar. Los animales se preguntan dónde está su amigo y por fin deciden coger el autobús a casa de Amos para invertir los roles y cuidar de él para variar, jugando al ajedrez, manteniéndole los pies calentitos mientras echa una cabezadita y limpiándole los mocos, hasta que empieza a encontrarse mejor. 

Entonces el búho lee un cuento en voz alta, se acurrucan todos juntos y se duermen. 

Las ilustraciones
Las ilustraciones de Un día diferente para el Señor Amos son dibujos a lápiz sobre grabados en color realizadas con planchas de madera. El gris del lápiz aporta definición y profundidad, mientras que los suaves colores grabados de las planchas de madera dan calidez y textura. Haz clic aquí para leer un relato fascinante de la propia Erin Stead acerca de su método de trabajo (aunque esté en inglés, las imágenes dan una idea muy clara). 

Nos gusta especialmente el uso moderado del color y -esto también a mi hijo- la elección de colores (verde para la ropa de Amos -tanto en la cama como fuera-, azul para su casa, el autobús, su manta y su cocina, rojo -¡qué rojo tan bonito!- para un globo que casi se convierte en uno de los personajes del libro, para la bufanda del rinoceronte y el libro del búho-, amarillo para el papel pintado de las paredes, marrón para el búho y dos colores más, que sólo se me ocurre descibirlos como "color elefante" y "color rinoceronte").

Los animales son antropormorfos y realistas al mismo tiempo. Los rostros y los ojos de Erin Stead son increíbles. Logra hacer que todos sus personajes parezcan inteligentes. Se mira a los ojos del elefante y se intenta adivinar qué está pensando; nunca si está o no pensando. ¡Incluso el pingüino es expresivo!

Estas son algunas de nuestras ilustraciones favoritas de Un día diferente para el Señor Amos. 

Aquí está Amos saliendo de su casa, con un pájaro caminando en dirección opuesta llevando un libro debajo del ala y un ratón a la izquierda esperando el autobús al lado de una parada en miniatura. ¿Veis a lo que me refiero con el uso del color? 




















Aquí está Amos, haciéndole compañía al tímido pingüino, los cuatros pies hacia adentro, con más pingüinos al fondo, uno de ellos con flotador. 

Aquí está Amos jugando al ajedrez con el elefante:

Y Amos limpiándole la nariz al rinoceronte:

Y los animales esperando el autobús:
Nos gustan tanto todas, que podría reproducirlas todas, pero la verdad es que recomiendo que os compréis un ejemplar para verlas y tocarlas (el libro está increíblemente bien editado, con guardas en un maravilloso azul gris que encaja a la perfección con el tono del libro, con una excelente calidad de papel y de impresión).

Otra cosa que nos gusta de las ilustraciones es la cantidad de veces que Amos se cambia de calzado. Vemos sus zapatillas de conejos cuando se levanta de la cama, sus calcetines a rayas cuando se está haciendo el desayuno, sus botas cuando va caminando a la parada de autobús, un par de deportivas que se pone especialmente para correr la carrera con la tortuga y unas botas de agua cuando está sentado con el pingüino.  A mi hijo le encanta señalarlos todos. Y, hablando de calzado, están también esos calcetines rojo intenso del pingüino, que también le encantan. 

El osito de Amos también aparece en varias de las ilustraciones, como un observador silencioso, que podría intervenir en cualquier momento cuando menos te lo esperas. 

Hay un ratón y un pájaro que también aparecen en la historia, a veces simplemente mirando, otras veces ayudando o incluso charlando entre ellos. 

Y luego está el globo increíblemente rojo que el pingüino adopta a modo de una especie de amuleto, que acaba por salir flotando en la distancia, bajo la atenta mirada del pingüino, mientras los demás ya duermen.

Aunque se sabe que cada trazo y cada detalle en cada una de las ilustraciones de Erin Stead es intencionado, logra dar una impresión de casualidad libre, fresca, cálida y viva. 

Lectura en voz alta
Un día diferente para el Señor Amos es un gran cuento para antes de dormir, con una larga letanía de "buenas noches", antes de que todos los animales se acurrucan en una gran manada de amigos al final del cuento. Pero también lo leemos a otras horas. Fue un éxito con mi hijo de dos años desde la primera vez que lo leímos (con algunos libros tarda un poco más en meterse).

Es un libro agradable de leer en voz alta, con algunas frases especialmente sonoras. Me gusta el sonido del resfriado de Amos: "the sniffles, and the sneezes and the chills". Y la aliteración del elefante organizando sus peones y puliendo sus castillos: "arranging his pawns and polishing his castles".

Es un libro en el que mirar las ilustraciones es al menos un cincuenta por ciento de la experiencia. Así que suele haber bastantes -bienvenidas- interrupciones. También hay dos estupendas escenas a doble página sin texto -las ilustraciones en las que los animales esperan al autobús y en la que están ya montados en el autobús-, en las que normalmente preguntamos a mi hijo qué están haciendo los animales y adónde van, como hago en la grabación (en inglés): 

Y por supuesto, está el grito de Amos cuando ve llegar a sus amigos: "Hooray! My good friends are here!" ("¡Bieeeen! ¡Llegaron mis queridos amigos!"), que siempre es un punto álgido de la lectura. 

Mi hijo también ha empezado a imitar lo que hace Amos por los animales y lo que los animales hacen por Amos. Así que de vez en cuando, se levanta de un brinco y corre a cogerme un pañuelo para sonarme los mocos, como hace Amos con el rinoceronte. 

Otra cosa que siempre hace mi hijo es darle cosquillas a Amos en los pies en la escena en la que el pingüino se los está manteniendo calentitos. Y le gusta mucho también el osito enrollado en la trompa del elefante en la última escena, con el globo a la deriva hacia la luna.

Yo creo que este cuento vamos a leerlo muchos años en voz alta, incluso después de que haya aprendido a leerlo él mismo. 

Otros comentarios
Es refrescante y de agradecer que Un día diferente para el Señor Amos logre contar una historia sobre la amistad y la bondad sin caer en ningún tipo de didactismo, demostrando que lo importante es que la magia de la combinación del texto y de las ilustraciones lleve al niño a entregarse a la historia y a disfrutar de ella por amor al disfrute. Si de paso, tu niño decide limpiarte los mocos o calentarte los pies, pues ¡adelante!

Por último, da la sensación de que el cuento se escribió a propósito como un regalo generoso para sacar lo mejor del talento de la ilustradora. Claro que puede que esta teoría esté influida por el dato de que el escritor y la ilustradora son pareja. Pero a mí es que me encanta un fondo romántico. Este libro es cariño.

Notas añadidas Nov. 2011:
Si os interesa saber más acerca de Erin and Phillip Stead, podéis escuchar esta entrevista que les hizo Jessica Harris en el programa From Scratch de NPR el 29 de julio de 2011 (en inglés).

Y para fans a morir, podéis comprar algunas de las estupendas ilustraciones de Un día diferente para el Señor Amos aquí.

(c) de todas las ilustraciones de este post, Erin Stead, 2010. 

4 comentarios:

  1. Gracias por tu artículo. Participo en una tertulia de libros infantiles en Barcelona, en la Llibreria Al·lots. Escogí este cuento para comentarlo. Tus palabras me han hecho ver cosas en las que no había atendido. Si te parece bien, me gustaría añadir tu enlace a la reseña.
    Es un cuento espléndido, una joya.
    Gracias de nuevo, Esther

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  2. Hola Esther,
    Muchas gracias por tu comentario. Acabo de mirar la web de la Llibreria Al·lots. ¡Qué idea tan estupenda la de la tertulia! Claro que puedes añadir el enlace y sí que es espléndido el cuento, sí. ¡Gracias también por el "me gusta" en FB!

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  3. Hola!

    Estoy linkeando tu reseña a la que publicaremos próximamente (la semana que viene, espero), en el blog de mi biblioteca.

    Una nota curiosa: no puedo leer este libro con mi hija de 3 años. El osito de peluche abandonado en la antepenúltima página le produce una angustia intolerable, ya que para ella los peluches están en una categoría semejante a los animales de ficción.

    Saqué el libro de circulación y espero algún día poder volver a leerlo en casa, ya que es una delicia.

    Saludos!

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  4. muy bueno el libro por su texto, pero como lo leo todo

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