Reseñas y lecturas en voz alta de nuestros libros infantiles preferidos, con las partes que más nos gustan, partes que añadimos, nos saltamos o cambiamos. Róbanos todas las ideas que quieras y cuéntanos alguna también.
Concurso de lectura en voz alta "Y tú, ¿cómo lo lees?
Un mes para grabarlo. Muchas muestras de interés. Mucha intención de participar. Pero... ¿cuántos realmente lograron sacar tiempo para hacer la grabación? Y de esos, ¿cuántos consiguieron enviárnosla a tiempo?
En primer lugar nos quitamos el sombrero ante todos los participantes...
... y también ante todos los que lo intentaron pero no llegaron a tiempo. A estos últimos os recordamos que nos encanta recibir sorpresitas incluso en momentos donde no haya ningún concurso activo, así que podéis enviarnos vuestra grabación cuando queráis. Nos encantará que compartáis vuestras lecturas y formas de leer con nosotros.
Empecemos por el principio. Aquí van, en orden de recepción, las participaciones en el concurso. Estamos orgullosísimos de todos los participantes. No hay una sola grabación que no muestre con gracia y alegría algún aspecto del placer de la lectura en voz alta compartida. ¡Enhorabuena a todos!
Lectura de Tikki Tikki Tembo por la familia Knechtel-Piulestán Quién:
La familia alemano-española Knechtel-Piulestán, desde Munich (Alemania). Qué leyeron: Tikki Tikki Tembo
Versión de Arlene Mosel e ilustrado por Blair Lent.
Publicación original: Holt, Rinehart and Winston, 1968.
En español: Traducción de Liwayway Alonso. Nueva York, Lectorum, 1994. Escucha el audio:
Haz clic aquí para escucharlo.
Esta primera grabación nos llegó de Munich. María, una madre española con dos hijos medio españoles, medio alemanes nos leen Tikki Tikki Tembo.
Presentación de los concursantes: "La grabación no tiene gran calidad porque la hemos hecho con el móvil y en la cama (ruido de sábanas, edredones y almohadas). La lectura la he realizado yo (la mamá) a mis dos hijos: Max, de 3 años y medio y Leo, de nueve meses antes de irse a dormir. Se ruega al jurado que tenga en cuenta que Max se ha encargado de decir el nombre completo de Tikki Tikki Tembo en muchas ocasiones durante la lectura y que Leo se ha portado como un campeón durante (casi) todo el tiempo, estando en silencio, a pesar de que lo que más deseaba era quitar a su hermano la linterna con la que iluminaba el libro en la oscuridad de la habitación. ¡Esperamos que os guste!"
Lo que más nos ha gustado:
La puesta en escena que nos cuenta María no podía ser mejor: todos en la cama de una habitación en la oscuridad, con una pequeña linterna para iluminar el cuento. ¿Qué mejor forma de centrar la atención y de crear intimidad y sensación de aventura?
Nos han encantado las intervenciones de Max, pronunciando el nombre completo de Tikki Tikki Tembo perfectamente y con ritmo siempre que se ha presentado la oportunidad. Nos ha encantado la intervención fortuita de Leo cuando Chan se cae al pozo. Parece que dice '¡Oooooooooh!' acompañando su caída.
Nos ha gustado mucho cómo María ha logrado responder a las preguntas de Max sin perder el hilo y la fluidez de la historia y sobre todo, sobre todo, nos ha encantado la sensación de diversión y de disfrute de un cuento que intuimos conocen muy bien. ¡Enhorabuena a los tres y muchísimas gracias por participar!
Lectura de El pequeño conejo blanco por la profesora de 3 años de infantil del CEIP Randufe en Tui (Galicia, España) Quién:
La profesora, Bea Fernández del Valle, leyendo a su grupo de 3 años el día del Libro de este año. Qué leyeron: El pequeño conejo blanco Xosé Ballesteros Rey y Óscar Villán Editorial Kalandraka, 1999.
El vídeo:
Presentación de los concursantes: Ahí va nuestro cuento: " El conejito blanco" Xosé Ballesteros Rey y Óscar Villán. Soy profe de Educación Infantil y este año tengo un grupo de niños y niñas 3 años, en el CEIP de Randufe, en Tui, Pontevedra. La verdad es que nos encantan los cuentos y todos todos los días leemos uno, o dos o tres, a lo largo de la mañana. ¡La hora del cuento es mágica! Sin duda uno de los mejores momentos de la jornada. Conocemos un montón y este es uno de nuestros preferidos. La grabación la hicimos el Día del Libro (23- 4- 2013) para colgarla en el blog de nuestra clase, no tiene mucha calidad y se escucha a los niños de fondo, pero bueno, no está mal. ¡Esperamos que os guste! Lo que más nos ha gustado:
Nos ha encantado presenciar la lectura de un cuento en un colegio público y que nos cuenten que esto forma parte de su rutina diaria y que leen varias veces al día nos pone de muy pero que muy buen humor.
Nos ha encantado ver las caras atentas de los niños, las risas cuando la profesora pone voces, y que acabe con una de las niñas pidiendo con urgencia "ahora el otro".
Nos ha gustado mucho percibir que para estos niños es una costumbre escuchar cuentos, que para la profesora es una costumbre contarlos y que para ambas partes la costumbre resulta gustosa.
Enhorabuena a Bea, por contar a sus alumnos cuentos bien contados. Estamos muy orgullosos de que participe un colegio y un colegio tan activo en su uso de las nuevas tecnologías de forma integrada en la rutina diaria de la escuela.
Enhorabuena a todos esos niños que han actuado como si la cámara no estuviera y muchas muchas gracias por participar. Lectura de Si tienes un papá mago por Susana García Santamarina
Quién:
Susana García Santamarina, narradora y actriz.
Qué leyó: Si tienes un papá mago
De Gabriela Keselman, ilustrado por Avi.
SM, 1995.
Presentación de la concursante: Hola, me llamo Susana y me encanta la narración. He grabado un audio de un cuento que me gusta mucho "Si tienes un papá mago". Me ha encantado el blog, seguro que lo voy a seguir y me servirá de gran ayuda para elegir los cuentos que voy narrando para los pequeños.
Lo que más nos ha gustado:
Susana tiene una gran voz y sabe utilizarla muy bien. ¡Se percibe que no es nueva en esto!
Nos ha encantado el evidente gusto por la lectura en voz alta que se desprende de la grabación del cuento, la claridad de la narración, con todas sus pausas, sus cambios de entonación y de ritmo, todo al servicio de la comprensión auditiva del cuento.
Un audio cuento en toda regla, que seguro, muchos disfrutarán desde este blog. ¡Muchísimas gracias por participar en nuestro concurso y por compartir tu disfrute por la lectura con nosotros!
El pollito inesperado, leído por Sandra E. Caicedo-Robayo
Quién:
Sandra E. Caicedo-Robayo, profesora universitaria en Bogotá (Colombia).
Qué leyó: El pollito inesperado
Louise Bienvenu-Brialmont
Acuarelas de Marcel Marlier
Barcelona, Juventud. 1957.
Escucha el audio: Presentación de la concursante: Mi nombre es Sandra E. Caicedo-Robayo y soy profesora universitaria en Bogotá, Colombia. Su blog me ha caído como anillo al dedo; aunque mis alumnos son universitarios de primer semestre, leer en voz alta con ellos, para ellos y desde ellos, ha incrementado su nivel de comprensión de lectura y, como los cuentos infantiles están llenos de puntuación, son excelentes para el propósito. Si todo va bien, quizá el otro año pueda agregar como factor de motivación para mi clase, su concurso! Lo que más nos ha gustado:
Sandra tiene una voz fantástica para narrar. Nos ha encantado lo que nos ha contado sobre su uso de la lectura en voz alta de cuentos infantiles con sus alumnos universitarios para incrementar el nivel de comprensión de lectura. ¡Qué iniciativa tan estupenda! Esperemos que si el concurso se vuelve a organizar el año que viene alguno de sus alumnos se animen.
El cuento está muy bien narrado, de forma clara, con las exclamaciones, los cambios de voz y de entonación justos para garantizar la comprensión auditiva y la atención del que lo oye. ¡Otro audio cuento que seguro que los seguidores del blog disfrutarán mucho escuchando! Muchísimas gracias por participar y por aportar una lectura de calidad al blog. ¡Enhorabuena!
De cómo nacieron las sirenas, leído por Lucrecia, de 8 años a su hermano Milo, de 2.
Lucrecia
Quién:
Lucrecia, de 8 años a su hermano de 2, desde Malargüe (Mendoza, Argentina).
Qué leyó: De cómo nacieron las sirenas Griselda Castro Ilustrado por Gustavo Roldán Edebé, 2000.
Escucha el audio:
Presentación de los concursantes:
Su madre Andrea nos cuenta:
Mi hija Lucrecia de 8 años estaba leyendole a su hermano Milo de 2 años, uno de los primeros cuentos que le regalé cuando ella era chica, y uno de los pocos en los que su hermano se sienta a escucharla. A Lucrecia le gusta mucho la lectura por eso tiene una biblioteca repleta de libros en su cuarto. Somos de Malargüe, Provincia de Mendoza.
Lo que más nos ha gustado:
Lucrecia transmite en la grabación un claro gusto por los cuentos y por la lectura en voz alta. Su lectura es clara y expresiva. Sus pausas en los sitios adecuados, su entonación y la musicalidad de su voz hacen que sea muy fácil y placentero seguir el cuento para los oyentes.
Nos han encantado las pequeñas intervenciones de Milo. ¿Puede que en algún momento diga "a ver" "a ver"? ¿O es imaginación nuestra?
La lectura entre hermanos nos parece una de las formas de lectura en voz alta más placenteras y que más marcan la vida lectora de ambos (el mayor y el pequeño). Dudamos que Milo olvide alguna vez estas lecturas de su hermana mayor y sospechamos que Lucrecia tampoco las olvidará.
Un verdadero gusto escucharlo. Enhorabuena, Lucrecia, por tu gran lectura. Estamos orgullosos del nivel de las participaciones en nuestro concurso. Cocodrilo leído por Dani, de 3 años a su hermana pequeña Pau
Quién:
Dani, de tres años le "lee" a su hermana Pau. Qué leyó: Cocodrilo
Antonio Rubio y Óscar Villán
Kalandraka
Colección De la cuna a la luna
Presentación de los concursantes: Soy Ara, del blog La Colina de Puck. En casa también andamos enredando entre cuentos a diario. Dani de 3 años me sorprendió una mañana "leyéndole" a su hermana Pau un cuento sin saber leer. No ha sido fácil reproducirlo cámara en mano. Pau estaba más interesada en las piezas del puzzle y Dani tenía un poco de vergüenza, pero no queríamos dejar pasar la ocasión de sumarnos a este precioso concurso.
Lo que más nos ha gustado:
Lo que más nos ha gustado es lo requetebien que se lo está pasando Dani.
La lectura como juego, como interacción y como diversión no podría estar mejor representada.
Nos encanta también esta etapa de "leer" sin saber leer que suelen pasar los niños a los que se les expone a muchos libros. La sonrisa y la risa de Dani es contagiosa. Es imposible ver el vídeo sin sonreír.
Nos encanta cómo empieza con el libro puesto en la oreja a modo de teléfono. ¿Le estará soplando el texto?
¡Enhorabuena, Dani! ¡Nos ha encantado tu lectura! La ovejita que vino a cenar, leído por la familia Martín Vegara
Quién:
La familia Martín Vegara. Concretamente, Sergio (el padre), Carol (la hermana de 6 años) y Alba (la hermana de 4 años) Qué leyeron: La ovejita que vino a cenar
Steve Smallman
Joelle Dreidemy
Beascoa, 2012 Escucha el audio: La ovejita que vino a cenar
Presentación de los concursantes: El cuento se llama La ovejita que vino a cenar, de Steve Smallman y Joelle Dreidemy. Creo que no esta completo por algún problema con el capturados de audio, ya que la grabación es larga.
Tenemos el cuento hace unos seis meses y nos encanta porque ponemos voces al lobo y a la ovejita, y es una historia que rompe estereotipos ademas de ser muy tierna... Esperamos que os guste!! Carolina, Alba, Sergio y Ruth.
Lo que más nos ha gustado:
Nos ha encantado la lectura de Sergio (la única, por cierto, que nos ha llegado de un hombre).
Nos ha chiflado la interacción, cómo se han turnado un poco para leer, cómo Alba le llama la atención a su hermana en medio de la lectura "Carol, ¡las uñas!", cómo han hecho los ruidos del estómago de la ovejita, cómo han olfateado todos, la demostración del beso y la pregunta de Carol de por qué se dice "muac" para el sonido del beso, y el ambiente sonoro cortesía de Alba: ¡Bum! ¡Laralalala! ¡Lalalaralaaa!
¡Qué gran pena que la grabación se cortó! Nosotros ya conocemos el cuento, porque lo hemos sacado un par de veces de la biblioteca, pero aún así, te quedas con ganas de escucharlo hasta el final.
Sobre todo, la grabación transmite diversión, complicidad por un buen conocimiento del cuento por parte de toda la familia, y un gusto por la lectura como una experiencia compartida.
¡Enhorabuena familia! ¡Nos ha encantado, de verdad!
Margarita, leído por la familia Torres Martín
Quién:
La familia Torres Martín, concretamente: Cristina (la madre), Alba (de 3 años) y Javi (de 5 años)
Qué leyeron: Margarita
Rubén Darío
Ilustraciones de Monika Doppert
Ekaré, 1979 Escucha el audio:
Margarita, de Rubén Darío Presentación de los concursantes:
¡Hola! Somos Cristina (la madre), Javi (de 5 años) y Alba (de 3 años) y estamos leyendo el cuento de Margarita, de Rubén Darío. Es un cuento que tenemos desde hace algún tiempo y que hemos leído muchísimas veces. Es uno de nuestros libros preferidos. Nos encanta el texto y las ilustraciones y sobre todo, la combinación de ambas cosas. ¡Esperamos que disfrutéis de nuestra lectura-charla de Margarita! Lo que más nos gustó: Nos ha encantado la lectura de la madre, Cristina, su actitud tan relajada ante las interrupciones y cómo logra dejar espacio a la conversación, tan extensa como requieren los niños en el momento, sin romper el momento del cuento. Nos encanta la participación de Alba y Javi, tanto cuando acaban las frases de su madre al leer, como cuando preguntan, acotan o comentan. Es estupenda esta conversación en medio del cuento:
JAVI: Yo no corto estrellas. CRISTINA: No, ¿sólo las miras? JAVI: Sí, sólo las miro. u ALBA: Mamá un día quiero cortar una estrella. JAVI: No podemos. CRISTINA: Tú crees que no? ALBA: Sí con una tijera, así, navegando por el río, en una barca, a ver si cabemos todos. Le preguntamos a Papá vamos nosotros tres en la barca, a ver como cabemos los tres. Cogemos una tijera, una escalera, tic tic tic y para llegar el cielo. JAVI: Oye, sabes que para llegar a la estrella no nos hace falta... para cuando lleguemos al cielo no nos hace falta nada más. CRISTINA: No, ¿por qué? JAVI: Porque flotamos. Y en el cielo flotamos, si no, los pájaros se irían para abajo, en vez de ir volando. CRISTINA: Hombre los pájaros vuelan porque tienen unas alas estupendas que las mantienen en el aire y además ellas pesan muy poquito porque tienen los huesos huecos por dentro y pesan muy poquito. JAVI: Pues el buitre también pero... oye, ¿por qué se llaman buitres?...
La grabación desprende placer por el momento de compartir la lectura, del inicio de aprender a leer, ("¿puedo leer yo un poquito, Mama?")
Nos ha encantado el grito a viva voz de ¡MARGARITA! ¡MARGARITA!
También nos ha gustado mucho la elección del cuento. Esta edición del poema Margarita de Rubén Darío, ilustrada por Monika Doppert es absolutamente fantástica (podéis echar un vistazo más de cerca a este cuento en la web de Ekaré).
La grabación es también un ejemplo perfecto de lo fácil y natural que puede ser introducir a los niños a la poesía.
Transmite magníficamente una complicidad y una sensación de disfrute en torno a la lectura compartida. ¡Enhorabuena familia! ¡Nos ha requete-encantado!
Poster "Reading is fun" (Leer es divertido) de Maurice Sendak, 1979 (Año Internacional del Niño)
Lo leemos así presenta....
Y tú, ¿cómo lo lees?, un concurso de lectura en voz alta
Lo leemos así cumplió dos años el mes pasado y, para celebrarlo, hemos organizado un concurso de grabaciones de lecturas en voz alta con un premio de dos libros a elegir de los reseñados en este blog (no se incluyen los libros descatalogados; ver lista al final de este post).
Instrucciones:
1. Elige uno de tus álbumes ilustrados favoritos.
2.Practica su lectura en voz alta (si te hace falta).
3.Grábalo o bien en vídeo o únicamente con sonido.
4. Súbelo a un sitio como dropbox o soundcloud (o similar).
5.Comparte el vínculo en un comentario en este mismo post y...
6.Envía un email a ytucomololees@gmail.com contándonos un poco sobre ti, con una foto si quieres y por qué elegiste ese libro. Por favor, no te olvides de incluir el vínculo a la grabación en el email también.
7.Las grabaciones pueden ser en castellano o en inglés (si es en inglés, por favor, visita el blog gemelo de Lo leemos así en inglés, We Read it Like This, y participa a través del mismo).
8. La grabación puede ser:
de un padre o madre o cuidador leyendo a un niño/a o a varios niños
de un docente leyendo a un niño/a o varios niños
de un niño o niña leyendo a otro niño, a su padre/madre/abuelo/abuela... o a sus amigos del colegio.
9. Se pide emoción y entrega y no se penalizará en absoluto la interacción (¡ooh! ¡aaaah!).
10. La fecha límite para participar es el 31 de mayo de 2013. No se tendrán en consideración las grabaciones recibidas con posterioridad a esta fecha.
11. Se aceptan grabaciones de todo el mundo. La única restricción es el idioma: castellano (a través de Lo leemos así) o inglés (a través de We Read it Like This).
12. No importa la edad.
13. El ganador o ganadora recibira como premio un glamuroso post con la grabación premiada más 2 libros a elegir de los siguientes reseñados en Lo leemos asi:
14. Los libros elegidos por el ganador o la ganadora se enviarán a la dirección proporcionada por ellos mismos por email tras la notificación del premio.
15.¡Buena suerte!
16. La decisión del ganador/ganadora será necesariamente subjetiva, e inapelable.
Pues, no, no cerramos el año 2012 con nuestra selección de los mejores álbumes ilustrados del año, ni comenzamos este 2013 con la próxima maravilla que vaya a aparecer este año. El caso es que este blog de verdad se centra en lo que leemos y disfrutamos, así que no prestamos mucha atención a las fechas de publicación.
La Sala de las Maravillas (The Room of Wonders) se publicó en 2006. Está descatalogado. Ni siquiera se ha publicado en español. Pero es que La Sala de las Maravillas no es bueno; es magnífico. Y no se merece estar descatalogado, ni tampoco que no se haya traducido a otros idiomas. ¡He dicho!
Éste no es el primer libro de Sergio Ruzzier que reseñamos aquí, ni tampoco es la primera vez que menciono cuánto nos gustan sus libros en esta casa. Descubrí su libro Amandinamientras miraba más de cerca el catálogo de Neal Porter Books con anterioridad a Un día diferente para el Señor Amos y desde entonces he estado enamorada de sus cuentos, de sus personajes y de sus colores.
Amandina y La Sala de las Maravillas (The Room of Wonders) tienen en común unos personajes con una una cierta persistencia melancólica que me seduce cada vez que los leo. Los dos abordan en última instancia el placer de hacer lo que uno disfruta haciendo. La Sala de las Maravillas es también una historia sobre comienzos y finales, sobre empezar de nuevo y sobre cómo la casualidad puede asentar mágicamente los cimientos de un propósito satisfactorio y disfrutable en la vida.
El texto
Pius Pelosi es una rata cambalachera que colecciona toda clase de artículos curiosos, como 'raíces retorcidas, ramitas interesantes, hojas, plumas y, en ocasiones, alguna piel abandonada por una serpiente', y los expone en los estantes de lo que él llama su Sala de las Maravillas. Visitantes de todas partes llegan a ver su colección y disfrutan escuchando a Pius contándoles todas las historias (algunas reales, otras ficcionales con ánimo de entretener) de cada uno de los objetos. Pero hay un artículo de la colección que les extraña a todos los que llegan: una piedrecita pequeña y gris, absolutamente normal, en un expositor de cristal muy fino en medio de la sala. "Hace daño a la vista. Estropea toda la colección. Deshazte de ella", le dicen.
A pesar de que Pius le tiene mucho cariño a la piedrecita gris (fue el primer objeto que coleccionó), acaba por creer que deben de tener razón y lo arroja al río. Tan pronto como lo hace, le inunda una sensación de apatía y pesadumbre y no le encuentra ya ningún sentido a nada. Decide que su colección se ha vuelto una carga y regala todos los objetos, hasta quedarse sin nada. Ya con la sala vacía, Pius se tumba en el suelo, sintiéndose "tan vacío como los estantes" y pasa tres días con sus tres noches encerrado y abatido. Al cuarto día sale y ¿qué creéis que se encuentra a la vuelta de la esquina? ¡Una piedrecita gris! Y allá que va de nuevo, en busca de nuevas maravillas para una nueva colección.
Las ilustraciones
Ruzzier usa tonos cálidos -terrosos y minerales- para crear un decorado teatral de un pueblo toscano sobre papel. Es un experto en hacer que unos personajes feuchos y algo alicaídos resulten irresistiblemente atractivos. Pius tiene unos ojos que te observan desde la página y te atrapan en una hondura emocional que pocos álbumes ilustrados -pocos libros, en definitiva- son capaces de retratar.
Complementadas por un texto sencillo y contenido, con unas olas poéticas que te salpican con una periodicidad satisfactoriamente esporádica, las ilustraciones de La Sala de las Maravillas crean un mundo y un estado de ánimo que te invitan a entrar y caminar por las calles con Pius Pelosi y sentir la piedra "suave y fresca" en nuestras manos, junto a él.
Nos encantan los colores, nos encanta Pius, nos encantan los personajes secundarios, nos encanta el suelo de su Sala de las Maravillas, nos encantan los paisajes y nos encanta, encanta, encanta observar y reírnos de los artículos que hay sobre los estantes. Ah, ¿he mencionado que también nos encantan los maravillos marcos de cada ilustración (cada ilustración con un marco distinto)?
Echa un vistazo a algunas de las ilustraciones de La Sala de las Maravillas (The Room of Wonders) y disfruta:
¡Una llave!
Recogiendo maravillas
Llegando a casa con nuevas maravillas
La Sala de las Maravillas. Haz clic en la imagen y echa un vistazo a los pies de la esquina inferior izquierda. Risas y más risas cada vez que lo leemos.
Pius tiene una historia para cada artículo de su colección. Yo me muero por escucharlas.
Pájaro rojo impaciente preguntando a Pius por la piedrecita gris tan normal,
mientras que un cerdo lo mira con desaprobación al fondo
Pius arroja su querida piedrecita gris al río.
Cambio al blanco y negro para ilustrar el recuerdo de la alegría de encontrar
el primer artículo de la colección.
Pius sobre el suelo, "tan vacío como los estantes"
Pius encantado con su nueva piedrecita. ¿Quién no lo estaría?
Pius en busca de nuevas maravillas.
Lectura en voz alta
The Room of Wonders es uno de esos libros que garantizan un "otra vez, otra vez" al finalizarlo por primera vez. El texto es suave y fluido para leer en voz alta, con muchas imágenes textuales que alimentan la imaginación y la conversación de los niños ("una piel abandonada por una serpiente", "trozos brillantes de vidrio, moldeados y pulidos por el mar", "una carta nunca entregada", "un soldado de plomo que había perdido su fusil").
Voy a citar directamente mi reseña de Amandina, porque siento que encaja perfectamente también con The Room of Wonders:
[El libro] es una prueba de que aunque la rima, el ritmo y la posibilidad de poner voces tontas ayudan a la hora de leerle a los niños (hablo de niños muy pequeños), si la historia es lo suficientemente potente e intrigante y el personaje está desarrollado con fuerza a través de las ilustraciones, no son ni mucho menos requisitos necesarios para el disfrute de la lectura en voz alta con los más pequeños.
The Room of Wonders, a la chita callando y con inteligencia, te introduce -seas niño o adulto- en su mundo evocador, en un sentido tanto emocional como intelectual. Es un libro para compartir, para señalar, para preguntar por qué y para maravillarse. También diría que es, de verdad, un libro para todas las edades.
La Ruzziermanía se ha extendido de nuestra familia inmediata a la familia extendida y me gustaría compartir con vosotros un vídeo de mi hermana leyéndole The Room of Wondersa mi encantadora sobrina de dos años. Creo que es un ejemplo perfecto de cómo compartir libros con niños más pequeños: a relajarse y a disfrutar (¡tú también!).
Otras cosas que nos gustan de The Room of Wonders
No lo sé con certeza pero estoy dispuesta a apostar que La Sala de las Maravillas es uno de esos libros que permanecen con uno durante la infancia y hasta la vida adulta. Habrá que preguntarle a mi hijo dentro de 20 años.
Lo que sí sé, sin embargo, es que hay un determinado tipo de libro que no es disfrutable tan solo en un plano ficcional, sino que se desborda e inunda la vida real. Hace un par de semanas fui a dar un paseo con mi hijo a un parque cerca de casa y nos adentramos en una zona a la que nunca habíamos ido antes. Estaba muy emocionado porque estábamos entrando "en lo profundo del parque" y de repente dijo, sin sugerencia alguna por mi parte: "¿Jugamos a ser ratas cambalacheras? ¡Vamos a encontrar cosas para coleccionar!" Así que decidimos recoger muestras de cada planta o árbol que viéramos hasta tenerlos todos. ¿Quién es Pius?", le pregunté. ¡Pues yo, claro!, dijo contentísimo.
¡Pius es el mejor!
¡Pues ya lo veis! A la espera o con la esperanza de que alguien decida editarlo en español (yo cada vez que me encuentro a alguien lo procuro mencionar por si fuera alguien importante, con poder en estos asuntos) os tendréis que conformar con la grabación del cuento que aparece arriba (en inglés), y con mirar las maravillosas ilustraciones, también arriba.
Podéis leer una entrevista excelente y muy reciente a Sergio Ruzzier, aquí. Podéis leer una entrevista algo más antigua, pero igualmente fantástica, aquí.
(c) de todas las ilustraciones de este post, Sergio Ruzzier, 2006.
(c) del texto, Ellen Duthie. Cópialo o reprodúcelo pero sé buena gente y cita tu fuente (autora y blog).
y con la colaboración especial de Ángel Carmona al ukelele.
¡Esperamos que lo disfrutéis! Podéis leer más sobre La cocina de nocheaquí.
Y ya como despedida final a Sendak, aquí reproducimos su estupendo árbol decorado con boles de sopa de pollo de Sopa de pollo con arroz, parte de su Mini-biblioteca.
¡Felices a la de una, felices a la de dos, felices sopas de pollo con arroz!
Haz clic arriba para escuchar cómo leemos y hablamos de ¿Qué prefieres...? (en inglés)
Haz clic aquí para escuchar una versión sin "charla" de ¿Qué prefieres...? (en inglés)
La primera persona a la que regalé ¿Qué prefieres...? de John Burningham es una niña muy lista y muy encantadora de nombre Ada, que da la casualidad de que es mi ahijada, pero eso no tiene nada que ver con que diga que es lista y encantadora. Es que lo es. Cuando su madre le leyó el cuento por primera vez, exclamó encantada: "Mamá, ¡este libro es un poquito AS-QUE-RO-SO!"'
¡Y es verdad! Es asqueroso y bastaaaaante tonto, y está repleto de posibilidades magníficas y descabelladas y elecciones duras.
El texto
¿Qué prefieres...? es simplemente una lista de preguntas graciosas y estimulantes sobre elecciones. John Burnignham pregunta a sus lectores qué les gustaría que rodeara su casa (agua, nieve o jungla) y qué les gustaría tener en el interior (un elefante bebiéndose el agua del baño, un águila robándote la cena, un cerdo probándose tu ropa o un hipopótamo durmiendo en tu cama), qué preferirían que les echasen encima (mermelada, barro o agua), qué preferirían que les obligaran a comer (arañas, babosas, gusanos o caracoles), cómo preferirían pasar vergüenza (con un baile del padre delante de los amigos del colegio o con una bronca de la madre con la camarera de una cafetería) o dónde preferirían perderse (en la niebla, en el mar, en un desierto, en un bosque o en una multitud).
¿Tiene pinta de ser un poco tonto? Ya he dicho que lo es. Y las ilustraciones hacen que resulte incluso más tonto. Pero aunque es cierto que las preguntas planteadas son primordialmente inductoras de risa, la mayoría de ellas son también bastante interesantes (y divertidas) para pensar sobre ellas, hablar sobre ellas y ofrecer argumentos a favor de nuestra elección en cada uno de los casos. ¿Qué prefieres, que te estruje una serpiente, que te engulla un pez, que te coma un cocodrilo o que te aplaste un rinoceronte? No es fácil la elección y argumentar a favor de nuestra elección es incluso más difícil. Una serie de retos graciosos y tontos que ha encantado a todos los niños a los que se lo he leído (desde los 3 a los 7 años).
Las ilustraciones
Claro está, el texto no sería tan tonto sin los dibujos. Las ilustraciones de John Burningham, con su característico trazo suelto y expresividad espontánea refuerzan el humor y consiguen hacer que la idea más descabellada o extravagante nos parezca de lo más plausible y natural.
Seguro que entendéis a lo que me refiero en la siguiente pregunta (¿Qué prefieres... que un elefante se beba el agua de tu bañera, que un águila te robe la cena, que un cerdo se pruebe tu ropa o que un hipopótamo duerma en tu cama?):
Pues sí, quizás esta noche cuando te vayas a la cama te encuentres un hipopotamo en tu cama y mañana cuando te despiertes, un cerdo quiera probarse tu ropa. ¿Qué hay de nuevo?
La siguiente es una de nuestra gama de opciones preferidas. ¿Qué prefieres, que te estruje una serpiente, que te engulla un pez, que te coma un cocodrilo o que te aplaste un hipopótamo?
¿Qué¿ ¿Cómo te quedas? Nosotros siempre tratamos de encontrar maneras de escapar de cada uno de los aprietos ilustrados arriba. En la grabación (arriba), mi hijo dice que prefiere que le coma un cocodrilo "porque un cazador de cocodrilos vendría y le salvaría". Yo digo que prefiero que me aplaste un rinoceronte porque le haría cosquillas en el culo y se levantaría enseguida.
En las siguientes dos imágenes, nos encanta la vergüenza que está pasando el pobre niño:
Y las últimas ilustraciones que os mostramos en este post hacen que una serie de ideas ya completamente locas se vuelvan sencillamente tronchantes. "¿Con quién prefieres vivir, con un jerbo en una jaula, con un pez en una pecera, con un loro sobre una percha, con un conejo en una conejera, con unos pollos en un gallinero o con un perro en una caseta?" Haced clic sobre ellas para ver un poco más grande al niño en la rueda de hámster, en la pecera y en la jaula del loro.
Lectura en voz alta ¿Qué prefieres...? no es sólo un libro para leer, ¡es un libro estupendo para charlar también! Es un libro para compartir ideas, risas y algún que otro truco secreto para sortear esas elecciones tan duras. Es imposible leer el libro en voz alta sin que los oyentes participen y, al menos en mi experiencia, la participación en este caso tiende a ir mucho más allá de simplemente elegir la opción favorita de entre el conjunto de posibilidades normalmente espantosas.
Anima a los niños a imaginar otros mundos, otros escenarios y otras posibilidades y a hablar sobre ellos mismos en esos escenarios. También les anima a dar razones y mirar las ventajas y desventajas de las distintas alternativas, por muy locas que sean.
Fue un éxito inmediato (risas aseguradas) desde el principio, pero lo que me parece especialmente interesante es que nuestra conversación es distinta cada vez que lo leemos. Las primeras veces que lo leímos mi hijo respondía de exactamente la misma forma a cada pregunta y esperaba que yo hiciera lo mismo y confieso que temía que el libro fuera uno de esos libros que sólo aguantan una lectura. Pero ahora le divierte mucho cambiar lo que dice y hacer distintos comentarios cada vez que lo leemos. La grabación muestra una lectura y una conversación, pero es probable que sea completamente distinto la próxima vez que lo leamos. Y eso lo convierte en un libro muy divertido y bastante especial.
Otras cosas que nos gustan de ¿Qué prefieres...?
Me gusta un libro que pregunta cómo sería la vida en la jaula de un jerbo. No lo puedo evitar. También me gusta de verdad y mucho la idea de tener un koala al que leerle cuentos.
A mi hijo le encanta la idea de ayudar a Papá Noel a entregar los regalos y de entrar en un supermercado montado en un toro.
En general, somos muy fans de John Burningham en casa (Mr. Gumpy's Outing es un favorito de siempre, como también lo es La cama mágica y esa estupenda pequeña serie de libritos publicados en los 70, que incluyen The School, The Cupboard, The Blanket y The Friend).
(c) de todas las imágenes, John Burningham, 1978
(c) del texto, Ellen Duthie, 2012. Puedes copiarlo o reproducirlo si quieres, pero por favor, sé buena gente y cita tu fuente (autora y blog).
El Bunyip
Escrito por Jenny Wagner e ilustrado por Ron Brooks
Traducción de Carmen Diana Dearden y Verónica Uribe
Ekaré, 2012
Título original: The Bunyip of Berkeley's Creek
Primera edición: Longman Young Books, Melbourne, 1973
Nuestra edición: Bradbury Press, 1977
Haz clic arriba para escuchar cómo leemos nosotros El Bunyip (en inglés). (Esta reseña está basada en la versión original en inglés, aunque en las citas he incorporado la traducción publicada en castellano por Ekaré.) El Bunyip es un libro que recuerdo con mucho cariño de mi propia infancia, así que me emocioné bastante cuando encontré un ejemplar en inglés de segunda mano hace unos meses y me emocioné incluso más al comprobar que cautivó a mi hijo desde el primer momento. "¡Otra vez!, ¡Otra vez!, ¡Otra vez!"
Y me emocioné bastante también al saber que Ekaré iba a publicarlo en castellano este otoño.
El Bunyip es un cuento impresionantemente ilustrado, maravillosamente filosófico, sobre la identidad, el prejuicio y, en última instancia, sobre el reconocimiento del yo en y a través de otros, protagonizado por un bunyip existencialista.
El texto
'Una noche, muy tarde, sin razón alguna, algo se movió en el pantano negro al fondo de la quebrada.'
Resulta ser algo "muy grande y enlodado" desesperado por saber qué es. No para de preguntar "¿Qué soy?, ¿Qué soy?". Y sigue: "¿Qué soy?, ¿Qué soy?, ¿Qué soy?". Un ornitorrinco le revela que es un bunyip. Pero entonces el bunyip quiere saber más. "¿Y a qué se parecen los bunyips?" le va preguntando a todo el que se encuentra. "Son horrorosos", tienen patas con membranas y plumas horribles', le dice un ualabí, y tienen colas horribles y pelos todavía más feos, completa la descripción un emú, y "no se parecen a nada" concluye un científico ocupadísimo sin levantar la vista de su cuaderno, para luego explicar, "mirando por encima de él" que "los bunyips no existen".
"¡Qué lástima! ¡Qué lástima!", murmura el bunyip camino de vuelta a su arroyo, donde recoge sus pertenencias y va en busca de un lugar donde nadie pueda verle y donde pueda ser "todo lo buenmozo que quiera". Por fin encuentra un buen lugar, un pequeño lago, a la orilla del cual saca sus pertenencias y se pone cómodo para pasar la noche.
"Pero muy tarde esa noche, sin razón alguna, algo se movió en el pantano negro al fondo de la poza. "¿Qué soy? ¿Qué soy?", dice una criatura muy grande y enlodada sentada en la orilla.
Y el bunyip, encantado, le dice que es una bunyip y le enseña el aspecto que tiene: 'Te pareces exactamente a mí'.
Las ilustraciones
Las ilustraciones de Ron Brooks para El Bunyip combinan la técnica del plumeado o rayado (hatching), con acuarela.
Una de las cosas que me parecen más increíbles de las ilustraciones es cómo consiguen crear un sentido de lugar tan vivo y tan potente. Durante muchos, muchos años, mucho más allá de mi niñez, recuerdo haber identificado cualquier mención al "outback" australiano con las imágenes paisajísticas de Ron Brooks en El Bunyip. Claro que el vocabulario (hablo de la versión en inglés) -billabong, billy- ayuda, pero estoy segura de que era principalmente un asunto visual.
Estas dos ilustraciones (y el resto) dan una buena idea de lo que quiero decir:
Antes de empezar el cuento en sí, Ron Brooks nos sitúa.
Caminando tras la desconcertante noticia
de que los bunyips no existen.
También retratan a la perfección los estados de ánimo y las sensaciones. Las ilustraciones comunican con una fuerza poco habitual la perplejidad del bunyip acerca de qué podría ser, su gratitud bonachona hacia el ornitorrinco por revelarle qué es, su emoción cuando están a punto de decirle por primera vez qué aspecto tiene, la soledad de descubrir que a ojos de los demás, los bunyips tienen un aspecto horrible o, peor incluso, sencillamente no existen. Y, más adelante, la sensación reconfortante de haber encontrado un lugar en el que puede ser todo lo hermoso que quiera, el placer de acicalarse y descubrirse pausadamente en un espejo y, finalmente, la emoción de encontrar una compañera bunyip, y de encontrarse a sí mismo en su amiga y a la amiga en sí mismo y la felicidad de poder compartir su condición de bunyip con otra criatura de su especie.
El bunyip pensativo
El bunyip quiere saber
La melancolía de la inexistencia
La fascinación y el placer del autodescubrimeinto
La euforia de la compañía y del (auto) reconocimiento.
¿No son realmente especiales estas ilustraciones? Los colores (preciosos amarillos, ocres y verdes suaves, con toques de naranja para los atardeceres y de rosa para el rostro del bunyip) son también muy especiales, contribuyendo a la generación del sentido de lugar al que me refería antes. Además, los marcos que encierran el texto me encantan.
Vale, aquí va una más, la última. Esta ilustración va al lado de la ilustración más arriba donde aparece el bunyip recostado, rogando al científico no creyente que le dé una respuesta. Me encantan las pantallas detrás del científico, la expresión de su rostro, y los ojos tristes del bunyip, desesperado por un poco de terapia para el alma.
Lectura en voz alta [El comentario a continuación se basa en nuestra experiencia de leerlo en voz alta en inglés.] El Bunyip es uno de esos cuentos que te hacen bajar la voz inconscientemente nada más comenzarlo. Hay una sensación de misterio al inicio, que pronto se convierte en un sentimiento de intimidad compartida. Tiene una circularidad elegante y satisfactoria, con la aparición del bunyip al principio y la de su amiga al final, una presencia que se anuncia con las mismas palabras: 'Una noche, muy tarde, sin razón alguna, algo se movió en el pantano negro...'.
El diálogo es atractivo desde la primera lectura, incluso para niños muy pequeños. La repetición de "¿Qué soy? ¿Qué soy? ¿Qué soy?" (What am I? What am I? What am I? en inglés) es muy sonora para los oídos de los más pequeños y despierta curiosidad y algo de risa entre niños más mayores. Y lo mismo pasa con '¡Qué lástima!, ¡Qué lástima!" (What a pity, what a pity). Las interacciones con los distintos animales -el ornitorrinco, el ualabí y el emú- y con el hombre también resultan bastante graciosas y sonoras, repitiéndose en las preguntas del bunyip todas las afirmaciones de los animales. "Tienen patas con membranas y plumas", dice el ualabí. "¿Grandes y lindas plumas?", pregunta el bunyip con entusiasmado. "Plumas horribles", dice el ualabí muy seguro.
Dije al principio que tengo muy buenos recuerdos de El Bunyip de mi propia infancia, pero los recuerdos son más de leerlo yo en voz alta que de que se me leyera. Creo que en realidad pertenecía a mi hermana pequeña y creo recordar leérselo cuando yo tenía seis o siete años y ella tres o cuatro.
Es probable que merezca la pena dedicar un post exclusivamente al disfrute y el placer que obtienen los niños de leer en voz alta a hermanos pequeños (y el que obtienen los hermanos pequeños al leerles los mayores), pero por ahora diré que estoy bastante convencida de que mi experiencia de que me leyeran álbumes ilustrados y de luego seguir leyéndoselos yo a mi hermana pequeña (mucho más allá de la edad que se consideraba entonces "adecuada" para leerlos) tiene mucho que ver con la razón por la que nunca dejé de leerlos. Y basta ya de historias sobre mi infancia y sobre mi maravillosa hermana.
El Bunyip es un libro genial para acurrucarse en el sofá o para contarlo a la hora de dormir.
A mi hijo le encanta cuando el bunyip dice "¿Qué soy? ¿Qué soy? ¿Qué soy?" y "¡Qué lástima!, ¡Qué lástima!" y de vez en cuando suelta estas expresiones en otros contextos cuando está jugando o simplemente mientras charla.
También le encanta la ilustración en la que el bunyip se está peinando mientras se mira en el espejo. ¿Será que los niños se identifican con la relación del bunyip con el espejo? ¿Con el uso del espejo como medio para la conciencia de uno mismo y para el auto-reconocimiento?
Este cuento es estupendo para leer de uno a uno o en grupos y cautiva al público desde la primera frase y las primeras imágenes (¿quién esta criatura de la imagen de abajo? ¿qué está pensando? ¿cuál puede ser su historia?).
Otras cosas que nos gustan acerca de El Bunyip Como muchos sabéis por mi otro blog Filosofía de cuento, siento un poco de debilidad por los álbumes ilustrados con potencial para el debate filosófico. Suelo tratar de evitar duplicar libros en los dos blogs, pero en este caso creo que no voy a poder evitar escribir una entrada con posibles conversaciones filosóficas a partir de El Bunyip. De hecho, he tenido que contenerme en este post para no ponerme excesivamente filosófica.
Así que sí, nos gusta porque tiene mucho potencial para el debate filosófico y para la conversación en general.
Mi hijo (que ahora tiene tres años y medio y tendría unos tres cuando compramos el libro) siempre pregunta: ¿Por qué no mira el hombre al bunyip? ¿Por qué?
La parte favorita de mi hijo (y la mía también) es la interacción con el científico:
El bunyip esperó largo rato, y luego preguntó lento y claro:
"¿Podría por favor decirme a qué se parecen los bunyips?." "Sí,"-le dijo el hombre sin mirarlo-"los bunyips no se parecen a nada". "¿A nada?" preguntó el bunyip. "A nada en absoluto,"-respondió el hombre.
"¿Está seguro?" insistió el bunyip. "Muy seguro", dijo el hombre, mirando por encima de él-. Los bunyips no existen".
No me digáis que"¡Qué lástima!" no es brillante como respuesta a que te digan que no existes.
El Bunyip se publica este mes de septiembre (2012) y estará disponible en librerías a partir de la primera semana de octubre.
Lo recomiendo muchísimo.
(c) de todas las imágenes, Ron Brooks, 1973
(c) del texto, Ellen Duthie, 2012. Puedes copiarlo o reproducirlo si quieres pero por favor, sé buena gente y cita tu fuente (autora y blog).